Carlos Mendoza: El fin de una era de extremos en Queens
El paso de Carlos Mendoza por el banquillo de los Mets de Nueva York ha llegado a su fin, una era de extremos en Queen.

En una decisión que se sentía tan inevitable como dolorosa, la gerencia de Queens optó por despedir al estratega venezolano tras alcanzar el ecuador de la temporada 2026.
Se cierra así un ciclo de poco más de dos años caracterizado por momentos de gloria y otros muy decepcionantes, donde los triunfos inesperados terminó siendo devorada por el peso de las expectativas y los colapsos colectivos.
Mendoza se marcha de Nueva York dejando un récord global de 206 victorias y 200 derrotas (206-200). Un balance técnicamente ganador, pero que no alcanza a contar la verdadera historia de un proceso marcado por los contrastes más extremos del béisbol moderno.
El milagro del 2024: La luna de miel
Cuando el barquisimetano asumió las riendas del equipo para la temporada 2024, pocos anticipaban el impacto inmediato que tendría. Tras un inicio titubeante, Mendoza logró inyectarle resiliencia a un clubhouse que parecía destinado al fracaso.
Encaminó a los Mets a una racha histórica que los llevó no solo a clasificar a la postemporada de forma dramática, sino a eliminar a los Cerveceros y a los Filis para colarse en la Serie de Campeonato de la Liga Nacional (NLCS). Aunque cayeron ante los eventuales campeones, los Dodgers de Los Ángeles, Mendoza se consagró como el primer mánager novato en la historia de la franquicia en alcanzar los playoffs, ganándose el respeto unánime de la exigente prensa neoyorquina y de una afición sedienta de victorias.
El declive (2025-2026)
Si 2024 fue el año de esplendor, lo que siguió fue un recordatorio de lo implacable que puede ser el mercado de Nueva York.
El colapso del 2025 ocurrió cuando los Mets iniciaron la temporada de forma arrolladora con un balance de 45-24, pareciendo el equipo más fuerte de las Grandes Ligas. Sin embargo, la segunda mitad del año fue una pesadilla: un récord de 38-55 en el tramo final los dejó fuera de los playoffs y abrió las primeras grietas en la gestión de Mendoza.
Entre tanto, la caída libre de 2026 sobrevino a pesar de una reestructuración masiva en el roster impulsada por David Stearns (que incluyó la multimillonaria firma de Juan Soto y la salida de figuras icónicas como Pete Alonso y de otras figuras como Edwin Díaz), el equipo nunca engranó. Una alarmante racha de 12 derrotas consecutivas en abril encendió las alarmas, y una dolorosa barrida ante los Cachorros en junio (que incluyó un partido con 6 errores defensivos) terminó por sepultar la paciencia de la directiva.
Termina un ciclo para líder auténtico
Mendoza demostró ser un líder auténtico, calmado en la tormenta y sumamente respetado por su ética de trabajo. Sin embargo, en el béisbol y específicamente los Mets que posee una de las chequeras más altas (con una nómina que rondaba los 358 millones de dólares), el mánager siempre es el primer fusible que salta cuando los resultados no acompañan.
Atrás queda el recuerdo de aquel vibrante octubre de 2024. Hoy, mientras Andy Green asume el puesto de forma interina, para Carlos Mendoza es el fin de una era con el cual cierra su primer gran ciclo como capataz de Grandes Ligas: un viaje intenso de triunfos inolvidables y fracasos estrepitosos bajo los reflectores más brillantes del mundo de la pelota.
