¡Imparables! Los Medias Rojas alcanzan su triunfo 14 al hilo
En una noche vibrante de béisbol de Grandes Ligas, los Medias Rojas de Boston estiraron su impresionante racha victoriosa a 14 triunfos consecutivos (la segunda cadena más larga en la historia de la franquicia) tras imponerse, este lunes, por 6-5 sobre los Orioles de Baltimore.

Caleb Durbin: El héroe de la jornada
El héroe inesperado de la jornada fue Caleb Durbin, quien encendió las tribunas al conectar un cuadrangular productor de la ventaja definitiva por todo el jardín izquierdo, superando el imponente Monstruo Verde, cuando transcurría la parte baja del octavo episodio con dos outs. El batazo coronó un duelo de toma y daca que mantuvo al público al filo de la butaca y frenó en seco la cadena de siete éxitos que traían los Orioles.
El compromiso cumplió con creces las expectativas al enfrentar a dos de los equipos más encendidos del momento. Por Baltimore, el recién llegado Christian Encarnacion-Strand se hizo sentir al despachar su primer cuadrangular y un sencillo productor con la camiseta de los Orioles.
Los Orioles aprovecharon deslices defensivos de Boston y tomaron la delantera en la parte alta del séptimo inning tras una jugada confusa en la antesala de un posible doble play.
Sin embargo, la reacción de los locales no se hizo esperar: en el cierre de ese mismo episodio, Ceddanne Rafaela respondió a la hora cero con un sencillo impulsor con dos outs que niveló la pizarra a cinco carreras por bando, preparando el escenario para el momento épico de Durbin en el octavo.
Desde la lomita
Desde la lomita, el relevo de Boston cumplió con su tarea. Garrett Whitlock se apadrinó del triunfo (5-1) tras laborar un noveno episodio perfecto, mientras que el cerrador Aroldis Chapman se metió en aprietos pero sacó la casta para apuntarse su salvamento número 22 de la campaña, dominando a Tyler O’Neill con corredores en segunda y tercera para poner el cerrojazo final.
Con esta victoria, los dirigidos de manera interina por Chad Tracy se colocan oficialmente a ley de un triunfo de igualar el récord absoluto de la franquicia de 15 victorias al hilo, una marca sagrada establecida en 1946 por el legendario equipo comandado por el Salón de la Fama Ted Williams.
