David Peralta se adueña de octubre y es el Jugador del Mes LVBP
El veterano jardinero de los Bravos de Margarita, David Peralta, fue galardonado como el Jugador del Mes de octubre en la Liga Venezolana de Beisbol Profesional (LVBP).

A sus 39 años y tras anunciar que la temporada 2026-2027 representa su despedida de los escenarios profesionales, el exgrandeliga está demostrando que planea marcharse en la cima de su rendimiento.
Un dominio ofensivo con los Bravos
Desde que sonó la voz de playball, la presencia de Peralta en el alineamiento insular marcó el ritmo de la franquicia. Su impacto en las primeras tres semanas de campeonato fue fulminante, comandando varios departamentos ofensivos de la liga.
Registró 4 cuadrangulares, incluyendo el primer juego multijonrón de su carrera en la LVBP el 18 de octubre contra las Águilas del Zulia, seguido por su primer Grand Slam del torneo el 27 de octubre frente a los Cardenales de Lara.
Así mismo, mantuvo un tórrido promedio ofensivo por encima de los .450 en sus primeros 11 compromisos, empujando 11 carreras y remolcando momentos clave para que los Bravos se instalaran en la parte alta de la tabla.
Peralta se adjudicó la distinción con holgura. En las votaciones de la prensa especializada escoltaron al patrullero de Guatamare los peloteros Gabriel González (Caribes de Anzoátegui), Víctor Bericoto (Leones del Caracas) y el lanzador Giussepe Velásquez (Águilas del Zulia).
Retirada por la puerta grande
La actuación del nativo de Valencia cobra una dimensión especial dado el contexto de su zafra. Con diez campañas de experiencia en las Grandes Ligas y tras haber ganado el Bate de Plata y el Guante de Oro en la MLB, Peralta decidió disputar su última contienda invernal vistiendo el uniforme de Margarita.
«Creo que este es el mejor año para retirarme, lo estoy haciendo por la puerta grande. Siempre he dado el 100% de mi mejor versión», expresó el jardinero tras conocerse la obtención del galardón.
Su liderazgo no solo se refleja en las hojas de anotación, sino en el entusiasmo generado en la fanaticada insular y la motivación transmitida al vestuario dirigido por Henry Blanco.
